¿Sabes la historia detrás de la botella de plástico con shampoo que recién compraste?

¿Te ha pasado que sientes que las cosas no encajan? ¿Que la vida gira en torno al consumismo? Eso me pasó por cierto tiempo. Veía a las personas buscar cada vez soluciones más prácticas para su vida diaria, tanto para la alimentación, como para el cuidado personal, y, sin embargo, parecía que las soluciones no estaban resolviendo los niveles de estrés de las personas, sino todo lo contrario, los bolsillos están cada vez más estresados.

Y es que sí, nos limitamos a comprar lo que el supermercado nos ofrece, porque no tenemos tiempo, y al final, aunque nos queremos ver siempre bien, nos limitamos a probar la variedad de opciones de shampoo y tratamientos para cabello, cara y cuerpo, que hay en el súper, porque salir a buscar otras opciones no es práctico, no hay tiempo. Pero no somos conscientes de la historia tras bambalinas de esos productos:

1. ¿A quién le damos nuestro dinero? A marcas en su mayoría extranjeras que, si bien nos va, manufacturan en México los productos, pero muchos de sus ingredientes de todas formas son de importación. Es decir, nuestro dinero se dispersa entre la operación y los empleos que se dan en México (si los hay), y las arcas de los dueños que definitivamente no están en México.

2. Sí, aunque tú vivas en la esquina del súper donde compraste ese producto, esos productos han sido transportados desde muy lejos hasta tu súper, dejando una cadena de emisiones ambientales mucho mayor de lo que te puedes imaginar.

3. ¿Y los empaques secundarios y terciarios? No los ves, pero todos esos productos llegaron en cajas y bolsas que se retiraron antes de llegar al aparador, y es bastante basura. Con suerte se reutilizará o reciclará, (excepto si es unicel -poliestireno- esa cosa no es reciclable y tarda en degradarse más de lo que viven cinco generaciones de tu familia). Esto aplica incluso si encuentras shampoo sólido sin empaque "zero waste" en tu cadena favorita de farmacias.

4. ¿Y la botella de plástico o aluminio que compraste con tu desodorante? Sí, esa también es basura desde antes de comprarla, pues su utilidad es momentánea si lo comparas con el tiempo de vida real de esa botella. Una vez una amiga me dijo: "Pero las botellas son reciclables". Ok, hablemos de lo reciclable:

5. El hecho de que las botellas tengan el símbolo de reciclable, no quiere decir que se vaya a reciclar. Un consumo responsable de plásticos requiere que separes cada componente (envase, tapa, etiquetas, etc) revises el código que viene en el centro del símbolo, y busques un centro de acopio especial para ese código de plástico, hay varios en la CDMX. Son 7 códigos (números del 1 al 7). El 6 y el 7 no se pueden reciclar. No, echarlo a la basura no es reciclar, la probabilidad de que llegue a ser reciclado es mínima. ¿Estás dispuesto a hacerte responsable de tus plásticos? No le veo lo práctico.

6. Y ¿qué calidad de ingredientes estamos comprando? Claro que las industrias tan grandes consiguen los amplios márgenes de ganancias, entre otras razones, de utilizar ingredientes de baja calidad. Lees la etiqueta y encuentras un montón de nombres que ni puedes pronunciar. Y claro que como tienen esos ingredientes baratos raros, pues hay que probarlos "clínicamente", porque no sea que no resulte bien.

7. Pero, ¿y la practicidad? En serio, si realmente te da la felicidad poder comprar tu acondicionador en tu súper de la esquina, sigue así.

Después de observar todo esto, me dije... ¿y si me aseo con pura agua? Ok, no.

Mis amigas y yo observamos que ser consciente del consumismo, falsa practicidad y el daño que causamos al medio ambiente puede ser doloroso (por lo cual mucha gente prefiere no verlo). Sin embargo, creemos profundamente que mantener hábitos diarios saludables para tu cuerpo y el planeta puede ser más fácil de lo que crees. 

Por eso juntas creamos la tienda Limón y Sal Eco-Store. Nuestra propuesta tiene el principal propósito de facilitar el cambio de hábitos que se propongan las personas que son cada vez más conscientes. Sentirse limpio y joven no debe ser sinónimo de daño ambiental. Se puede lograr. En México tenemos una gran oferta de productos nacionales, artesanales de excelente calidad, que viajarán distancias muy cortas para llegar a ti, con empaques secundarios mínimos y sin plástico. Y ya hicimos parte del trabajo por ti, pues los productos que ofrecemos, ya los probamos y los recomendamos.

Love your home

Lograr el cambio no sólo disminuirá tu impacto en el medio ambiente, beneficiarás a otros que están cerca de ti. Demos lugar a la creatividad e innovación nacional, y a su economía. Es un acto de amor por nuestro hogar, la Tierra.

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